

Ha sido un fin de semana un tanto extraño-
Hace más de un mes una amiga Ama nos había invitado a una pequeña fiesta en honor a su pareja.
El sábado, después de preparar las maletas (la de la ropa ocupando casi más la ropa de "fiesta" que la de calle, la maleta del mal con parte de nuestros mejores juguetes, y algo de comida para llevar) nos dispusimos a marchar. Llegamos casi a las 9, y allí estaban ya todos los invitados.
Hubo alguna ausencia significativa (Desi te odiamos). Pero al final creo que fuimos justos los que teníamos que ser.
Éramos 3 sumisas, una chica jovencita probando, 3 Amos y una Ama. Nosotros tan sólo conocíamos a la pareja anfitriona, pero rápidamente nos sentimos como en familia. La casa era monísima: 3 habitaciones, un baño con una super bañera, un pequeño patio interior y un cómodo salón.
DEspués de la cena (y tras admitirnos que ellos ya habían empezado el "jaleo" sin nosotros) las chicas fuimos a arreglarnos.
Estábamos todas super ideales de la muerte (esq las sumisas es lo que tenemos, que con cualquier trapito estamos estupendas).
Como de costumbre me es imposible contar las cosas por orden, así que iré poniendo lo que recuerde.
Hubo spank, por supuesto. Algunas probaron las sensaciones que producen un buen látigo, la asesina, las distintas palmetas, los gatos, la picha de toro, las fustas...
Yo, que soy así de maja, me dediqué a intentar averiguar quien me estaba azotando y con qué. Y soy la puta caña, lo averiguo casi siempre.
Mi querida amiga Ama usó la palmeta de pinchos demasiado pronto con lo que me tuve que retirar del spankeado demasiado pronto... Pero claro, para eso ella es la Ama: usa la palmeta de pinchos cuando le viene bien y como quiere.
Fui follada por la jovencita, una mujer encantadora que rebosa sexo por doquier. La verdad es que ha sido la mejor follada de una mujer con dildo, la tía tenía una pontencia y unas ganas que para qué. Luego pude volver a verla en acción follándose a otra de las sumisas, y parecía todo un tío.
Squares estuvo entretenido con unas y con otras. Le encantó poder spankear con buen nivel a una de las sumisas, que aguantaba y disfrutaba de lo lindo
Habíamos llevado la caja de los cienes y cienes de agujas que compramos hace unos meses. Cómo llevaba un tiempo meditando las muchas posibilidades que ofrecen las agujitas decidí contar una de las maldades. La idea es la siguiente: colocar agujas a ambos lados de la rajilla del culete , en perpendicular a la raja en si, para poder poner, más tarde, un precioso lazo y hacer una especie de corset.
A la anfitriona le encantó la idea y, como es una artista poniendo agujas, se puso manos a la obra. La pena es que no me lo pude ver en directo, pero las fotos son monísimas. Para muestra un botón.
La noche acabó tarde. Estuvimos hablando sobre BDSM, compartiendo opiniones, formas de vivirlo, de sentirlo. Como siempre un respecto absoluto, demostrándose una vez más que todos, a la hora de la verdad, nos parecemos más de lo que pensamos.
A la mañana siguiente le pedí a mi amiga que me azotara con sus manos maravillosas: nadie sabrá lo es un azote de verdad hasta que no haya probado los suyos. Quizá no lo disfruté como siempre por culpa de las heridas del día anterior, pero fue una delicia.
Cómo habíamos hecho casi 400 km no nos apetecía nada tener que volver el domingo. Uno de los Amos de la fiesta nos ofreció su casa. Pasamos un día agradable en compañía de este nuevo amigo y su pareja hasta que nos dieron la mala noticia.
Mario nos contó que ese mismo sábado había muerto Aurora, la sumisa de Dávide. La atropelló un coche al cruzar la calle. La habíamos visto infinidad de veces en el Dark, ofreciéndonos comida, sonriendo, mirándonos, estando. Me dolió. La muerte es lo único que no tiene solución y sólo queda aceptarlo y sobrellevarlo. Pensé en ella, en su Amo. Imaginé como sería si algo le pases a Squares... Y lloré. Lloré mientras me duchaba, recé por ella, le supliqué a Dios que la cuidara, que la tratara con el Amor que sólo Él puede dar.
Todo se empañó con la triste noticia, pero la vida sigue.
Marchamos el lunes a ver a Desi, nuestra pequeña Desi. Lo que iba a ser una breve noticia se transformó en una comida, y en una merienda... y claro, también en una cena con noche incluida.
Ya había dicho que había sido un fin de semana largo y algo raro.
Volvimos con amistades nuevas, con unas preciosas fotos del corset del culo, con una pésima noticia y pesar en el corazón y yo con un nuevo piercing en el cuello (Gracias Desi por agujerearme, Desi for president!!).
LauraM.